Belleza y cosmética

Cómo hacer un sérum facial casero

cómo hacer un sérum facial casero

¿Estás pensando en comprar un suero, pero no te convence ninguna de las opciones que hay a la venta? No desesperes. En este post, te mostramos cómo hacer un sérum facial casero para que tú misma puedas elaborarlo en casa fácilmente.

El sérum es uno de esos productos que embellecen la piel al instante. Incluye una alta concentración de ingredientes y, además, es tan fluido que penetra hasta las capas más profundas consiguiendo así mejores resultados.

Aunque hay muchos sueros a la venta, no todos cumplen con las expectativas de las consumidoras que cada vez se interesan más por lo natural. De hecho, a pesar de que algunas marcas aseguran que sus productos son 100% naturales, no es así en absoluto y contienen ingredientes sintéticos.

Si te has cansado de buscar el elixir de belleza perfecto y has decidido hacer un sérum facial casero, aquí encontrarás todo lo que necesitas para conseguirlo: ingredientes, aspectos a tener en cuenta y algunas recetas muy sencillas.

¿Qué es el sérum?

Es un elixir de belleza que, gracias a su alta concentración de ingredientes y su textura muy ligera, penetra a través de la epidermis aportando a la piel los nutrientes necesarios para mejorar su estado.

No existe un único suero. Hoy en día, puedes encontrar muchas versiones de este cosmético: desde los que hidratan al instante, hasta los que reducen los signos de la edad, aportan luminosidad o atenúan las manchas.

Y es que hay un sérum para cada problema dermatológico. La clave está en saber elegir bien los ingredientes para obtener los resultados deseados.

¿Qué ingredientes puedes usar para elaborarlo?

Vitamina C

Es uno de los más comunes. La vitamina C es un potente antioxidante que neutraliza los radicales libres y previene el estrés oxidativo. Estimula la producción de colágeno, reduce las arrugas, las líneas de expresión y las cicatrices, aumenta la firmeza, aporta luminosidad y aclara las manchas.

Si tienes la piel sensible, te aconsejamos que la concentración de vitamina C no sea mayor de un 20% para evitar posibles reacciones adversas.

Aloe vera

Es una planta medicinal que aporta muchos beneficios a la piel. Además de aportar hidratación, tiene propiedades astringentes que regulan la producción sebácea por lo que también es perfecto para tratar problemas de acné.

Tiene un alto contenido en saponinas, unos glucósidos que mejoran la curación de las heridas y su cicatrización. También calman la irritación y el picor por lo que es perfecta para aliviar las molestias de quemaduras y picaduras.

Y no sólo eso. Es rica en colágeno y elastina. Ayuda a combatir los principales signos de la edad como las arrugas, las líneas de expresión o la flacidez.

Rosa mosqueta

Este ingrediente natural tiene propiedades regenerantes y reparadoras por lo que es perfecta para el cuidado de las pieles maduras. Promueve la formación de colágeno y elastina, aumenta la hidratación y mejora la cicatrización.

La rosa mosqueta es rica en antioxidantes, ácidos grasos omega 3 y 6 y vitaminas A, C y E. Protege la epidermis frente a los radicales libres, responsables de su envejecimiento, previene las arrugas y atenúa las manchas solares.

Vitamina E

Aparte de combatir las arrugas y las manchas de la edad, protege frente a los rayos UVB, la contaminación y otros agentes externos. Ayuda a tratar el acné, mejora la cicatrización y acelera la curación de las quemaduras.

Al igual que la vitamina C, tiene propiedades antioxidantes que ayudan a combatir la acción de los radicales libres, principales causantes del envejecimiento cutáneo.

Aceite de almendras dulces

Es otro de los ingredientes más usados para elaborar cosméticos. Se obtiene gracias al prensado en frío del fruto del almendro. Es rico en vitaminas A, B y E, antioxidantes, proteínas, minerales, grasas monoinsaturadas y ácidos grasos linoleicos (Omega 3 y 6).

Reduce la sequedad y la irritación, mejora el estado de heridas y cicatrices, reduce las manchas y calma la irritación. También proporciona una hidratación muy intensa.

Aceite esencial de caléndula

Tiene propiedades calmantes y regenerantes por lo que es perfecto para la piel sensible. Calma la irritación y ayuda a tratar heridas y quemaduras leves. Además, mejora la cicatrización.

Hidrata en profundidad y está indicado como tratamiento coadyuvante de algunos problemas dermatológicos como acné, eczema, dermatitis, psoriasis o erupciones cutáneas. También se recomienda en pieles secas o dañadas.

Cómo hacer un sérum facial casero: Paso a paso

A continuación, te mostramos paso a paso cómo hacer un sérum facial casero en función de las necesidades de tu rostro. Hemos seleccionado algunos de los tipos de piel más comunes.

Sérum de aguacate y jojoba (piel seca)

Ingredientes

  • 2 cucharadas de aceite de aguacate
  • 2 cucharadas de aceite de jojoba
  • 10 gotas de aceite esencial de caléndula
  • 10 gotas de aceite esencial de rosa
  • 10 gotas de aceite esencial de manzanilla

Elaboración

Primero, echa el aceite de aguacate y el de jojoba en un frasco de vidrio. Procura que el envase sea oscuro para evitar el contacto con la luz y conservar mejor las propiedades de los ingredientes.

Después, añade el aceite de manzanilla, caléndula y rosa, tapa el frasco y agita bien para que los ingredientes se mezclen. Conserva el suero en un lugar fresco, seco y oscuro. Es importante que esperes al menos 24 horas antes de usarlo.

Sérum de agua de rosas (todo tipo de piel)

Ingredientes

  • 5 cucharadas de agua de rosas
  • 1 cucharada de glicerina vegetal
  • ½ cucharada de vitamina E

Elaboración

Para comenzar, mezcla el agua de rosas con la vitamina E. Remueve bien y añade la glicerina. Vuelve a remover hasta que se mezclen totalmente y vierte el suero en un bote cristal.

Sérum de Vitamina C (piel apagada)

Ingredientes

  • 1 cucharada de agua destilada
  • ½ cucharada de vitamina C en polvo
  • 1 cucharada glicerina vegetal

Elaboración

Echa el agua en un recipiente de cristal. Añade la vitamina C en polvo y remueve muy bien hasta que se disuelva. A continuación, añade la glicerina líquida y vuelve a remover.

Vierte la mezcla en un bote de vidrio con la ayuda de un embudo para no derramar el suero. Es importante que la vitamina C no entre en contacto con la luz. Te recomendamos usar un bote de vidrio oscuro.

Sérum de almendras dulces y lavanda (piel mixta a grasa)

Ingredientes

  • 2 gotas de aceite esencial de lavanda
  • ½ cucharada de aceite de semillas de uva
  • 2 gotas de aceite esencial de lavanda
  • 2 gotas de vitamina E

Elaboración

En primer lugar, mezcla todos los aceites esenciales en un recipiente. Después, añade la vitamina E y remueve muy bien hasta que se mezclen. Vierte la solución en un frasco de vidrio oscuro y aplica sobre el rostro.

Sérum de jojoba y caléndula (piel sensible)

Ingredientes

  • 2 cucharadas de aceite de jojoba
  • 9 gotas de aceite esencial de camomila
  • 2 cucharadas de aceite de onagra

Elaboración

Echa todos los ingredientes en un frasco de cristal oscuro. Cierra el envase y remueve enérgicamente para que los ingredientes se fusionen. A continuación, aplica sobre el rostro. No es necesario esperar.

Esperamos que este post te haya resultado útil. Ahora que ya sabes cómo hacer un sérum facial casero según tu tipo de piel, llega el momento de pasar a la práctica.

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