Belleza y cosmética

La mejor rutina de cuidado de la piel a los 50 años

la mejor rutina de cuidado de la piel a los 50 años

Aunque dicen que los 50 son los nuevos 40, no hay que descuidar el cuidado del rostro. En este post, te explicamos los principales cambios que se experimentan a esta edad y cuál es la mejor rutina de cuidado de la piel.

Los 50 años están marcados por los cambios hormonales. En esta etapa, por lo general, se produce la menopausia, un proceso vital que trae consigo una revolución a nivel físico y también emocional.

Para combatir estos cambios, es fundamental cuidarse. Esto no sólo mejorará el estado de la piel y te ayudará a combatir los signos de edad; verte bien también te ayudará a sentirte mejor y a estar más feliz contigo misma en una etapa algo complicada que puede afectar a la autoestima.

Si has llegado a los 50, pero no quieres renunciar a estar estupenda, en este post, encontrarás una completa rutina de cuidado facial. Porque, tal y como decía Coco Chanel, “la naturaleza te da la cara que tienes a los 20 años. A los 50 depende de ti”.

¿Qué cambios experimenta la piel a los 50?

La menopausia marca un antes y un después en la piel de la mujer. Se produce un descenso notable de los estrógenos y la progesterona. La epidermis se vuelve más fina y frágil y es más propensa a sufrir los daños causados por el sol o por otros agentes externos.

La piel se ralentiza. La renovación celular y las microcirculación son más lentas. Esto provoca que el rostro tenga un aspecto más apagado y una textura poco uniforme. El tono, además, empieza a ser más desigual. Este cambio se debe a que la producción de melanina disminuye.

Y no sólo disminuye la melanina. La producción de colágeno y elastina cae en picado y esto provoca la falta de firmeza y elasticidad. Las arrugas son más profundas y las ojeras y las bolsas marcan los ojos.

La mejor rutina de cuidado de la piel a los 50 años

Limpieza

Una piel sana comienza por una buena limpieza facial. Por eso, este es el primer paso y también el más importante. A diario, limpia el rostro 2 veces al día, por la mañana y por la noche.

La epidermis acumula suciedad y contaminación a lo largo del día. Por eso, es esencial que antes de acostarte limpies la piel en profundidad para eliminar las impurezas y los restos de maquillaje. Así la piel podrá llevar a cabo su tan necesario proceso de renovación celular nocturno.

No te olvides de hacer lo mismo por la mañana, al levantarte. Al renovarse, la epidermis expulsa las toxinas y el exceso de grasa que acumula en su interior. Para eliminarlo, no basta solo con el agua; es necesario usar un limpiador.

A los 50 años, se recomienda usar una leche limpiadora suave rica en ingredientes hidratantes y calmantes. Aplícala con la ayuda de un disco de algodón. Este tipo de producto no necesita ser aclarado. Esto evita la irritación y mantiene el manto lipídico en perfecto estado.

Exfoliación

La exfoliación es necesaria a cualquier edad. Y es que la limpieza diaria no es suficiente. Por eso, es fundamental exfoliar el rostro 1 o 2 veces por semana con un exfoliante mecánico muy suave que no tenga gránulos. Así evitarás posibles irritaciones o daños.

Aplícalo con un ligero masaje con movimientos circulares y aclara con abundante agua tibia. Este sencillo gesto evita que los poros se obstruyan, elimina las células muertas y mejora el tono cutáneo.

Tonificación

El tónico es el paso intermedio entre la limpieza y la hidratación. Los limpiadores, por lo general, alteran el pH y dejan la tez desprotegida. El tónico ayuda a restaurar de nuevo el equilibrio lipídico, aparte de preparar el rostro para recibir los principios activos que enriquecen los tratamientos cosméticos.

Puedes aplicarlo con un disco de algodón, con las manos con ligeros toques o en spray, como prefieras. Deja que la piel lo absorba totalmente antes de aplicar el sérum y la crema hidratante.

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Hidratación

De nada sirve que limpies el rostro a conciencia si después no usas una buena crema hidratante; estás dejando el trabajo a medias, por así decirlo. Por eso, después del tónico es importante que apliques una crema hidratante y antiarrugas para nutrir y revitalizar la epidermis.

En esta etapa, se recomienda el uso de cremas con un alto contenido en proteínas como el colágeno. El ácido hialurónico es otro aliado imprescindible a esta edad. Aparte de hidratar intensamente, rellena, redefine y atenúa el aspecto de las arrugas.

También es esencial que contengan antioxidantes como la vitamina C que estimulan la producción de colágeno y elastina y es un nutriente que aporta luminosidad y aclara las manchas oscuras. La centella asiática y la rosa mosqueta son especialmente recomendables. Ayudan a regenerar la epidermis y mejoran la cicatrización.

Antes de la crema hidratante, es importante que uses un sérum reparador para combatir los signos de la edad de forma global y un contorno de ojos enriquecido con ingredientes regenerantes y revitalizantes que hidraten y nutran en profundidad. Y 1 o 2 veces a la semana ponte una mascarilla nutritiva y déjala actuar entre 10 y 15 minutos.

Protección solar

El sol es uno de los grandes enemigos de la piel a los 50. Las radiaciones solares provocan la formación de radicales libres que degradan el colágeno y son los mayores responsables del envejecimiento celular.

Además, una exposición prolongada al sol sin protección puede provocar la aparición de manchas oscuras e incluso otros problemas más graves como el cáncer de piel. Por eso, es esencial que uses protección solar a diario cada mañana antes de salir de casa. Da lo mismo que sea invierno o que esté nublado.

Se recomienda el uso de protectores solares de amplio espectro; es decir, aquellos que protegen frente a los rayos UVA y UVB. Procura que contenga filtros físicos: son más seguros para la piel y la salud y, además, aportan una protección inmediata.

Recuerda elegir un producto que tenga unos filtros de protección solar altos que no sean inferiores a un SPF20, aunque, si tiene un SPF 50+, mejor aún.

Maquillaje específico

Después de aplicar el protector solar, espera unos minutos antes de maquillarte. Es importante que uses un maquillaje específico que te ayude a potenciar los efectos del tratamiento.

En primer lugar, usa una prebase alisadora y correctora para atenuar las imperfecciones, las arrugas y las líneas de expresión. Deja que se absorba y, a continuación, aplica la base de maquillaje.

Como te decíamos, es importante que elijas un producto que combine maquillaje y tratamiento. Evita las bases compactas o demasiado densas porque marcan más las arrugas; elige mejor las que sean más fluidas. Y lo mismo con el corrector, es mejor que sea ligero, a la vez que cubriente.

Completa el maquillaje con un iluminador perlado o dorado que aporte luz en las zonas que más lo necesitas. Si sabes aplicarlo en los puntos de luz estratégicos te ayudarán a reducir los signos del cansancio y a redefinir el óvalo facial.

Ahora que ya sabes cuál es la mejor rutina de cuidado de la piel a los 50 años, es hora de poner en práctica nuestras recomendaciones para lucir un rostro más joven y radiante.

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