Belleza y cosmética

Cómo hidratar la piel del cuerpo

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La deshidratación es uno de los principales problemas que afectan a la epidermis. La sequedad, la descamación o la tirantez son algunos de los síntomas más frecuentes. Si es tu caso y quieres saber cómo hidratar la piel del cuerpo, no te pierdas este post en el que te damos todas las claves para mantener los niveles óptimos de hidratación.

La piel es un órgano compuesto principalmente por agua; necesita este elemento para estar sana y protegida frente a las agresiones externas. El problema es que con el paso de los años o por los cambios hormonales, la epidermis va perdiendo hidratación y su barrera hidrolipídica se debilita y se queda expuesta a los agentes externos que pueden dañarla.

Además, aunque algunas personas piensan que su piel está hidratada, no siempre es así. No es necesario presentar los signos antes descritos para sufrir deshidratación. Por eso, es importante mantener siempre los niveles óptimos de humedad porque así la epidermis está más elástica, suave y, lo más importante, fortalecida.

Si hasta ahora no has prestado especial atención a este aspecto, no te preocupes; nunca es tarde para cambiar. Aquí te damos las claves para saber cómo hidratar la piel del cuerpo, te explicamos las señales a las que debes estar atenta y por qué es tan sumamente importante mantener la piel del cuerpo hidratada.

¿Cómo saber si tienes la piel deshidratada?

La falta de hidratación es uno de los problemas que afectan a la epidermis en algún momento de la vida. Todos hemos pasado por ello, tengamos la piel normal, mixta o grasa. Y es que con el paso de los años, la epidermis disminuye la producción de ácido hialurónico, colágeno y elastina.

El frío o el calor extremos, el estrés, la mala alimentación o una exposición solar muy prolongada también provocan que la piel se deshidrate y aparezcan los signos de la deshidratación como, por ejemplo:

  • Sequedad y descamación
  • Tono apagado
  • Picor
  • Tirantez
  • Aspereza
  • Aparición de arrugas y líneas de expresión
  • Formación de estrías

También es importante aprender a diferenciar entre una piel seca y otra deshidratada porque no es lo mismo. Y es que mientras que la piel seca, es seca siempre, la deshidratación es temporal y se produce debido a los cambios que afectan al organismo o por las agresiones externas que alteran la barrera lipídica.

Es un error muy común pensar que la piel normal o grasa no necesita hidratación. Se suele descuidar este aspecto y es entonces cuando empiezan a aparecer los incómodos síntomas de la sequedad. Pero, no te preocupes; puedes poner remedio y aquí te damos las claves para aprender cómo hidratar la piel del cuerpo.

Cómo hidratar la piel del cuerpo

Cremas hidratantes

Es uno de los básicos de belleza que no pueden faltar en tu rutina diaria. Las cremas hidratantes están enriquecidas con ingredientes humectantes como aloe vera, manteca de karité, ceramidas, ácido hialurónico, colágeno, vitamina E y urea, entre otros.

Aparte de nutrir en profundidad y aportar elasticidad, evitan la pérdida de agua y mantiene los niveles óptimos de humedad, algo muy importante para reforzar el manto lipídico que protege la superficie cutánea. También tienen propiedades antioxidantes que combaten el estrés oxidativo.

Se recomienda usarla al menos 1 vez al día, por la noche, sobre la piel limpia y seca. El momento ideal es después de la ducha sobre todo si te duchas con el agua muy caliente. Y es que este gesto tan común, sobre todo en los meses de frío, es una de las principales causas de la deshidratación cutánea.

Aceites corporales

Es el mejor aliado de las pieles secas y deshidratadas. Los aceites corporales están compuestos por aceites vegetales como el de aguacate, rico en vitaminas y ácidos grasos esenciales, o el de germen de trigo.

Los aceites de argán, de karité, de almendras dulces y el de rosa mosqueta también están especialmente indicados para prevenir la sequedad y restaurar su equilibrio siempre que sea necesario. Además, la rosa mosqueta estimula la regeneración cutánea y mejora la cicatrización.

Hoy en día, hay muchos productos a la venta. Algunos tienen la textura en aceite de siempre y también los puedes encontrar de tacto seco. Te recomendamos especialmente estos últimos porque aportan la misma hidratación que los de toda la vida, pero se absorben más rápidamente y no dejan sensación grasa.

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Bebe mucha agua

Si quieres mantener una hidratación óptima, es importante que te hidrates por dentro y por fuera. Por fuera, ya lo hemos visto: las cremas hidratantes y los aceites corporales son tu mejor elección, pero ¿y por dentro?

Pues, muy sencillo. Es esencial que bebas mucha agua. Los expertos recomiendan beber entre 1,5 a 2 litros, es decir, el equivalente a 8 vasos de agua. Si lo prefieres, puedes combinar el agua con otras bebidas sin azúcares como infusiones o aguas de frutas que, además, tienen numerosos beneficios para el organismo.

Alimentación

Llevar una dieta sana y equilibrada es esencial para mantener una buena salud y cuidar la piel. Se ha demostrado que el consumo de algunos alimentos mejora la hidratación y el estado general de la epidermis. Estos son algunos de los más recomendados:

  • Aguacate: Es rico en vitaminas, minerales, fibra, proteína y ácidos grasos esenciales. En resumen, tiene todo lo necesario para convertirse en uno de tus ingredientes estrella para combatir la deshidratación.
  • Pepino: Aparte de mejorar la hidratación, el pepino reduce la inflamación y ayuda a eliminar el exceso de grasa. Papaya: Es una fruta muy digestiva que, gracias a su alto contenido en nutrientes y agua, ayudan a mantener el organismo y la dermis hidratados. Se recomienda en las dietas de adelgazamiento.
  • Tomate: Es rico en minerales, vitaminas (A, C y K), hierro y potasio. Además, también contiene licopeno, un potente antioxidante que ayuda a combatir los radicales libres, los principales culpables de la degradación de colágeno.
  • Agua de coco: Es una de las bebidas de moda y no es para menos. Contiene gran cantidad de minerales y vitaminas que aportan hidratación y suavidad. Está especialmente recomendado también para evitar la deshidratación después del ejercicio o en caso de diarrea.

También te aconsejamos que aumentes la ingesta de carnes (si pueden ser blancas, mejor), pescados, huevos y lácteos que contienen muchas proteínas y mejoran la elasticidad cutánea.
Suplementos alimenticios

Si te resulta imposible consumir ciertos alimentos, pero no quieres renunciar a los nutrientes esenciales que aportan, puedes recurrir a los suplementos alimenticios; eso sí, siempre y cuando los combines con una buena alimentación. ¡No vale hacer trampas!

El aceite de onagra es uno de los más recomendados. Además de ayudar a calmar los dolores menstruales, es rico en vitamina E y ácidos grasos esenciales que aportan la humedad necesaria a los tejidos.

El colágeno hidrolizado, el ácido hialurónico, el licopeno, la vitamina C o las ceramidas también te ayudarán a mejorar los niveles de hidratación y la elasticidad. Así podrás prevenir la rotura de los tejidos y la aparición de las estrías.

Tratamientos estéticos

De vez en cuando date un capricho y acude a tu centro de estética a hacerte un tratamiento hidratante. Los tratamientos en cabina son el complemento perfecto de una alimentación sana, las cremas y los aceites corporales.

Te aconsejamos que, si te lo puedes permitir, 1 vez al mes te hagas algún tratamiento intensivo que te ayude a limpiar e hidratar en profundidad. Este tipo de técnicas suelen constar de 2 partes: exfoliación e hidratación.

La exfoliación ayuda a eliminar las toxinas y las células muertas que se acumulan en los poros. Una vez limpia y preparada la epidermis, se usan cremas y productos específicos con ingredientes altamente concentrados para mejorar la hidratación.

Algunos tratamientos también incluyen aparatología y los podrás combinar con otras técnicas drenantes, reafirmantes y anticelulíticas para mejorar el aspecto y la textura cutáneas.

Ahora que ya sabes cómo hidratar la piel del cuerpo, esperamos que este post te haya ayudado a descubrir cómo mantener la hidratación y nuestras recomendaciones no caigan en saco roto.

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