Manos

Cómo cuidar las manos

cómo cuidar las manos

Es una de las zonas más delicadas del cuerpo, pero también una de las grandes olvidadas en la rutina de belleza diaria. ¿Quieres saber cómo cuidar las manos? En este post, te contamos la importancia de mimar una piel tan delicada y te damos algunas recomendaciones para evitar los daños y el envejecimiento prematuro.

La piel de las manos es más frágil y delicada que la del resto del cuerpo. Además, a diario, está expuesta a diversas agresiones y agentes externos que la dañan y resecan. El problema es que no siempre somos conscientes de este tema y las solemos excluir erróneamente de nuestros cuidados diarios.

Esto tiene algunas consecuencias negativas en las manos como la sequedad o el envejecimiento prematuro y puede desencadenar algunos problemas dermatológicos que requieren la valoración del especialista.

Si quieres evitarlo, te aconsejamos que leas este post en el que te explicamos por qué es tan importante cuidar las manos y te damos las claves para mantenerlas hidratadas, suaves y, lo más importante, protegidas frente a las agresiones ambientales.

¿Por qué es tan importante cuidar las manos?

Esta piel es muy sensible. Al ser más fina, tiene menos tejido adiposo por lo que está más expuesta. Y aunque las palmas tienen más tejido graso y es más gruesa, no tiene vello ni glándulas sebáceas por lo que le resulta más difícil absorber la hidratación.

Esto hace que la epidermis esté más desprotegida frente al frío, el calor, el sol o el agua. Por eso, es esencial hidratarla en profundidad y mantener los niveles óptimos de humedad para evitar que se reseque y se agriete provocando algunos síntomas tan molestos como picor, descamación, irritación o escozor.

También es importante protegerla. Como es más delicada, no siempre es capaz de resistirlo todo, sobre todo cuando estamos usando las manos constantemente. Además, si no cuidas su barrera protectora, los radicales libres hacen de las suyas provocando la degradación de colágeno y acelerando la aparición de los primeros signos de la edad.

Cómo cuidar la piel de las manos

Lava las manos con agua tibia

El calor hace que la piel se reseque aún más. Las altas temperaturas alteran y dañan el manto lipídico que protege y mantiene la humedad de la epidermis provocando su deshidratación.

Por eso, te aconsejamos que las laves con agua templada tirando a fría, incluso en invierno. Sabemos que con las gélidas temperaturas es algo complicado resistirse a lavarlas con agua muy caliente para entrar en calor, pero si lo evitas, tus manos te lo agradecerán.

Evita el jabón y los detergentes

La higiene es esencial para mantener la dermis sana, pero no todo vale. Si tienes la piel muy seca y sensible, es fundamental que uses productos que no contengan jabones ni detergentes.

Se recomienda el uso de jabones syndet (sin detergentes) y con pH fisiológico o 5.5 que mantienen el equilibrio cutáneo y no dañan la barrera lipídica que la protege frente a los agentes externos.

cuidar manos cremas hidratantes

Usa una crema de manos a diario

Es uno de los productos básicos para el cuidado de las manos. Estas cremas contienen ingredientes hidratantes y regenerantes que nutren y reparan los tejidos dañados como aloe vera, manteca de karité, urea, colágeno, glicerina y aceites de aguacate, coco, jojoba o almendras dulces.

Te aconsejamos que la lleves en el bolso o en la mochila y la uses tantas veces como sea necesario o cuando notes que la piel está más tirante. Además, no olvides aplicarla por la noche, justo antes de irte a la cama para que actúe con más intensidad mientras duermes. Si lo haces a diario, pronto notarás que están más suaves e hidratadas.

Aplica un protector solar

Y hablando de cremas, no olvides usar protección solar todas las mañanas, todos los días del año. Da lo mismo que sea invierno o que esté nublado, el sol está incidiendo sobre la piel y se ceba especialmente con algunas zonas tan delicadas como el rostro o las manos.

Por eso, te recomendamos que, antes de salir de casa, apliques un protector solar con un factor de protección SPF 50+. Además de evitar la deshidratación, neutraliza los radicales libres, previene el envejecimiento prematuro y la aparición de manchas.

Usa un exfoliante

Este producto cosmético ayuda a eliminar las toxinas y las células muertas que se acumulan en las capas superficiales e impiden que los principios activos de los tratamientos penetren hasta las capas internas.

Usa un exfoliante 1 o 2 veces a la semana. Procura que sea lo más suave posible y que tenga el gránulo muy fino. Aplícalo sobre la piel humedecida y extiende con un suave masaje con movimientos ascendentes. Para finalizar, aclara con abundante agua fría y aplica una crema de manos.

Protege las manos con guantes

El frío y el viento secan y agrietan la piel. Te aconsejamos que, durante el invierno, uses unos guantes en los días más gélidos para evitar la deshidratación.

También es importante que los uses si trabajas con las manos (construcción, jardinería, peluquería, …) o para limpiar. Los productos de limpieza contienen ingredientes químicos que irritan y secan la piel y pueden provocar problemas como la dermatitis de contacto. El exceso de humedad tampoco le va nada bien a esta zona.

Hazte un tratamiento

Las manos también necesitan su «momento spa» ya sea en casa o en un centro de estética. Hoy en día, puedes disfrutar de algunos tratamientos de cabina especialmente diseñados para mimar esta zona tan delicada como se merece.

Elegir el más adecuado dependerá del estado de la epidermis. Si lo que necesitas es hidratar, te aconsejamos que elijas un tratamiento de choque que te aporte una hidratación intensa y te ayude a restaurar la barrera lipídica.

Sin embargo, si tu piel está dañada, te aconsejamos un protocolo especialmente indicado para reparar el tejido dañado y curar las grietas y las heridas. Y, en caso de que tengas manchas, te recomendamos que optes por el láser, la luz pulsada o el peeling que elimina las capas superficiales de la dermis.

También puedes hacerte tú misma un protocolo de belleza en casa. ¿Cómo? Muy sencillo. Aplica una fina capa de crema de manos antes de dormir, ponte unos guantes y deja actuar toda la noche. Amanecerás con unas manos más suaves, nutridas y reparadas.

Cuida también las uñas

De nada sirve tener las manos cuidadas si tus uñas no lo están. Además de masajear las cutículas con aceite de oliva para hidratarlas, te aconsejamos que mezcles limón con aceite de oliva y lo apliques en la superficie de la uña.

El aceite de oliva nutre intensamente y el limón tiene propiedades aclarantes que ayudan a blanquear las uñas. El vinagre blanco también es otro de los remedios caseros usados para aportar brillo y aclarar las uñas.

Si no tienes tiempo o no te apetece, te alegrará saber que existen algunas cremas y aceites a la venta, enriquecidos con activos nutritivos y reparadores, que mejoran el aspecto de las uñas y de las cutículas.

Y hasta aquí llega nuestro post. Ahora que ya sabes cómo cuidar las manos, toca poner en práctica estos consejos básicos para poder lucir una piel sana e hidratada en un tiempo récord.

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