picor piel atopica
Piel atópica

Sigue estos consejos para aliviar el picor si sufres de piel atópica

¿Necesitas poner fin al picor de tu piel atópica? No hay problema, con estos consejos quedarás aliviado.

El prurito, comúnmente llamado picor, es el síntoma más típico e intenso que sufren las personas afectadas por la dermatitis atópica.

Este picor puede llegar a ser tan molesto que termina afectando incluso al sueño, provocando intranquilidad e irritabilidad.

Por supuesto, lo primero que debes hacer si sospechas que tu hijo puede tener la piel atópica, o tal vez tú mismo, es acudir a tu médico de confianza para que te derive al dermatólogo.

Ellos son los profesionales de la salud y los que mejor te pueden guiar y aconsejar sobre el proceso de esta enfermedad.

Por el momento no se ha encontrado ninguna cura para la piel atópica, sin embargo, existen tratamientos y medidas de cuidado personal que ayudan a calmar el picor en la piel atópica y a prevenir o retrasar la aparición de nuevos brotes.

Vamos a analizar todos estos tratamientos y consejos que seguro pueden ayudarte:

Consejos para calmar el picor en la piel atópica

Usa una crema especializada

Una de las cosas más importante para paliar la sintomatología derivada de la dermatitis atópica es utilizar la crema necesaria en cada momento.

Las cremas emolientes mantienen intacta la hidratación a la piel extremadamente seca, lo que también ayuda a prevenir el picor y los brotes.

Una de las características principales de este tipo de cosméticos es que son muy emolientes; esto es algo fundamental para la piel atópica y que debemos tener muy claro.

Además, no olvides que, en la mayoría de casos, vas a tener que ser constante en su aplicación y hacerlo tanto por la mañana como por la noche, sin ninguna excusa, incluso en aquellos días en los que creas que tu piel está suficientemente hidratada.

Es importante que no rompas la rutina ya que la dermatitis atópica es una afectación crónica, y la clave para mantenerla en buenas condiciones es hidratarla a diario.

Cuida tu alimentación

alimentacion piel atopica

Como ocurre con un gran número de enfermedades, la alimentación también juega un papel muy importante en esta afección.

Cabe destacar que no se trata de prohibir ningún alimento, sino de ir viendo cuáles te afectan y cuáles no.

Se cree que la leche, el huevo y el pescado son los alimentos que, a priori, producen o empeoran los brotes de dermatitis, por lo que habría que procurar sacarlos de la dieta diaria.

Si es el bebé el que sufre los brotes de dermatitis y todavía ingiere leche materna, será la madre quién deba hacer esa restricción en la alimentación.

Luego comprobaremos si al eliminar estos alimentos se reducen los picores y si al volver a introducirlos vuelven a aparecer.

Además de los alimentos mencionados, existen otros que también deberíamos controlar su ingesta:

  • Alimentos ácidos, como las frutas cítricas, el vinagre o el tomate porque irritan la piel.
  • Los excitantes, como el café, el cacao y el alcohol. Éstos incrementan el prurito y son contraproducentes para la dermatitis.
  • Alimentos ricos en histamina, tales como las fresas, el marisco, el queso curado o el pescado en conserva
  • Alimentos salados o con mucha condimentación.
  • Alimentos con un gran contenido de grasas.
  • Las proteínas de la leche de vaca ya que son las más alergénicas.

Somos lo que comemos y, por tanto, cuidar la alimentación es clave como venimos diciendo. Sin embargo, no es el único cuidado que debemos tener bajo control en nuestra vida.

Mantén la humedad

La piel de las personas que sufrimos dermatitis es muy susceptible a múltiples y variados estímulos, especialmente ambientales (sequedad ambiental, polvo, polución, humo del tabaco…).

Por eso sería recomendable usar humidificadores en casa y procurar mantener la piel constantemente húmeda e hidratada, bebiendo al menos 2 litros de agua diarios para mantener la elasticidad de la piel.

Usa jabones neutros

Intenta utilizar jabones que no alteren el pH natural de la piel y no la desengrasen.

Esto lo conseguirás con aquellos que sean lo más natural y ecológicos posible, que no contengan sustancias químicas nocivas que podrían irritar tu piel o un exceso de colorantes y/o conservantes.

Sobra decir que tampoco debes abusar de desodorantes, tintes, colonias o maquillajes. Se trata de mantener alejados de nuestra piel al mayor número de alérgenos posible.

Ojo a la temperatura del agua

Cuando tomes un baño o una ducha, sería aconsejable que la temperatura del agua no excediera los 37 grados porque el agua caliente favorece la irritación de la piel, mientras que el agua más fría alivia el picor.

Reduce el estrés

dormir

Es importante dormir las horas necesarias, para descansar y recuperar energía, así como alejarse del estrés.

Se sabe que el estrés y el nerviosismo en ocasiones está ligado a la aparición y agravación de los brotes.

Como soy consciente que el estrés forma parte de nuestro día a día y es muy complicado que no exista, intenta al menos controlarlo mediante el ejercicio, la meditación, la alimentación y/o, si fuera necesario, acudir a un especialista.

Toma un poco de sol

Tomar el sol es muy beneficioso para nuestra piel, por la síntesis de vitamina D, ¡pero hazlo siempre con la protección adecuada!

Vigila los tejidos

A la hora de vestir, trata de no utilizar prendas muy sintéticas y lanas o tejidos que puedan irritar la piel.

Mejor utilizar ropa cómoda y suave como el hilo, el algodón o el lino, ya que transpiran mucho mejor.

Ayúdate de los suplementos

Son muchos los suplementos alimenticios que tenemos a nuestro alcance y que podemos tomar puesto que no son perjudiciales para nuestra salud.

De todos ellos, lo que son ricos en vitaminas del grupo B y minerales son, en especial, muy beneficiosos para nuestra piel.

El ácido graso omega 3 será de gran ayuda por su capacidad antiinflamatoria y los grandes beneficios para el corazón y la circulación sanguínea.

Además, el grupo de los omega son responsables de la acción protectora de la piel, ayudando a mantener la barrera epidérmica al agua.

Esto quiere decir que si tenemos un déficit de estos ácidos grasos, la piel sufrirá una pérdida excesiva de agua y se vuelve seca y, por tanto, pueden aparecer de nuevo todos aquellos síntomas propios de la dermatitis atópica.

Soy consciente que a priori parece muy complicado cumplir con tantas pautas, pero con la combinación de varios de estos consejos que te ofrezco puede serte de gran utilidad para calmar el picor en la piel atópica.

También puede gustarte...