Belleza y cosmética

Cómo hacer un aceite corporal casero

cómo hacer un aceite corporal casero

Hidrata, alisa y sublima la piel. Estos son algunos de los principales beneficios del oro líquido de la cosmética. Si quieres empezar a disfrutar de sus propiedades, pero no encuentras el producto más adecuado, no te preocupes. En este post, te contamos cómo hacer un aceite corporal casero y te damos algunos consejos para sacarle el máximo partido.

Mantener los niveles óptimos de hidratación es esencial; sobre todo, cuando la piel está más seca o áspera de lo normal. Y es que cuando aparecen los signos de la sequedad (tirantez, picor, …), no siempre es suficiente usar una crema hidratante para el cuerpo.

Y aquí es donde entra en juego el aceite corporal que, además de hidratar, crea una barrera protectora que evita la pérdida de humedad y embellece la epidermis. Tiene todo lo necesario para convertirse en uno básico dentro de tu rutina de belleza.

El problema es que, hoy en día, no todos los aceites son todo lo naturales que queremos. A pesar de que algunas marcas juran y perjuran que sus productos están elaborados con ingredientes naturales y libres de tóxicos, no siempre es así.

Si estás cansada de buscar un aceite corporal que respete tu piel y quieres estar 100% segura de cuáles son los principios activos que contiene, continúa leyendo porque aquí te contamos cómo elaborar distintas recetas rápidas y sencillas paso a paso.

Aceite corporal: ¿Para qué sirve?

La función del aceite corporal va mucho más allá de la hidratación. Aparte de nutrir la piel en profundidad y evitar la sequedad, es un excelente aliado para aumentar la elasticidad. De hecho, su uso está recomendado especialmente durante el embarazo o en las dietas de adelgazamiento para evitar la formación de las estrías.

Y no sólo eso. Este cosmético mejora la textura y el aspecto de la piel. Aporta suavidad y un efecto satinado que sienta fenomenal sobre todo en los meses de verano en los que la piel adquiere ese tono dorado tan bonito.

Aunque está especialmente indicado para el cuidado de las pieles secas o muy secas, eso no quiere decir que no sea apto para todo tipo de pieles. Aunque la tengas normal, puede que por el frío o el calor esté más seca y descamada que otras veces y este cosmético te ayuda a restaurar su equilibrio hidrolipídico.

¿Es mejor comprarlo o elaborarlo en casa?

No es ni mejor ni peor. Elaborar el aceite corporal casero tiene muchas ventajas, sin duda. Una de las principales es que puedes elegir los ingredientes y, además, te aseguras de que sean naturales.

Algunas de las recetas incluso las puedes hacer con ingredientes que tienes siempre a mano en casa y si no es así, los puedes encontrar fácilmente en herbolarios o tiendas especializadas.

Aparte de poder escoger los principios activos, también evitas que contenga algunas sustancias poco recomendables como aceites minerales, perfumes, colorantes y conservantes sintéticos, parabenos o ftalatos, entre otros.

Eso sí, aunque el hecho de que no contenga conservantes es una ventaja, también tiene un gran inconveniente: no dura tanto como otros productos que puedes encontrar a la venta. Generalmente, suelen aguantar un máximo de un mes y los tienes que guardar en la nevera si no quieres que se estropeen.

Además, los cosméticos “comerciales” por así decirlo, pueden ser más eficaces que los preparados en casa. Están elaborados en laboratorios en los que se realizan estudios para comprobar su eficacia.

Aunque eso no quiere decir que los caseros son peores o menos eficaces, al contrario, son igual o más eficaces que los que encontramos a la venta; la cuestión es saber elegir los ingredientes dependiendo de tu tipo de piel o del problema que quieras tratar.

Por eso, a continuación, te mostramos varias recetas para que puedas escoger la que mejor se adapte a lo que necesitas. ¿Preparada para convertir tu hogar en un laboratorio cosmético? Pues, ¡allá vamos!

aceite corporal natural

Cómo hacer un aceite corporal casero

Aceite corporal hidratante (piel seca o muy seca)

Ingredientes

  • 100ml de aceite de almendras dulces
  • 3ml de aceite esencial de lavanda

Elaboración

Tan sólo hay que mezclar los 2 ingredientes en un recipiente y aplicarlo directamente sobre el cuerpo con un suave masaje hasta que se absorba totalmente. Si quieres que te sobre, puedes aumentar las cantidades. Eso sí, recuerda conservarlo en la nevera no más de un mes.

Aceite corporal de aceite de uva (todo tipo de piel)

Ingredientes

  • 30ml de aceite de uva
  • 5ml de aceite de marula
  • 10 ml de aceite de arroz
  • 10 gotas de aceite esencial (puedes escoger el aroma que más te guste)
  • 0,5ml de Vitamina E

Elaboración

Primero, mezcla el aceite de uva, de marula y de arroz en un recipiente. A continuación, añade la vitamina E y el aceite esencial que hayas elegido y remueve muy bien para que los ingredientes se fusionen. Para finalizar, conserva el aciete en un frasco de cristal de 50ml, alejado de la luz o el aire.

Aceite en crema de cacao y coco (pieles sensibles)

Ingredientes

  • 90 g de manteca de cacao (sólida)
  • 90 g de aceite de coco (sólido)
  • Esencia (elige la que más te guste)
  • 20 gotas de Sharomix (conservante natural)

Elaboración

Primero, calienta la manteca de cacao y el aceite de coco por separado, al baño maría o en el microondas. Cuando estén líquidos, mezcla en un bol y calienta de nuevo. A continuación, añade la esencia y el sharomix. Remueve muy bien y echa el aceite en un tarro de cristal. Deja enfriar para conseguir una textura cremosa.

Este tipo de aceite es perfecto para pieles sensibles porque combina las propiedades hidratantes y humectantes del aceite de coco y la manteca de karité con la textura emoliente del aceite en crema. También le puedes añadir unas gotas de acaite de caléndula que tiene un efecto calmante.

Aceite anticelulítico

Ingredientes

  • 4 gotas de aceite esencial de limón
  • 4 gotas de aceite esencial de romero
  • 4 gotas de aceite esencial de árbol de té
  • 50ml de aceite de almendras dulces

Elaboración

Echa en un recipiente el aceite de almendras dulces y añade los aceites esenciales de limón, romero y árbol de té. Remueve muy bien hasta que se mezclen totalmente y aplica sobre la piel directamente.

Extiende el aceite con un masaje enérgico con movimientos circulares y ascendentes. Este sencillo gesto tan sólo te llevará unos minutos y te aportará muchos beneficios. Además de ayudar a destruir los depósitos de grasa, mejora la circulación sanguínea y estimula el drenaje linfático y la eliminación del exceso de líquidos.

Cómo sacar el máximo partido al aceite corporal casero

Si quieres potenciar el efecto y alargar la duración de tus aceites caseros, es importante que tengas en cuenta estos consejos.

  • Extiende con un masaje: Es importante que apliques el tratamiento con un buen masaje con movimientos circulares y ascendentes. Esto facilita la absorción del producto y, además, favorece la circulación y el drenaje linfático.
  • Mezcla la crema hidratante con el aceite: La combinación de ambos productos es una auténtica bomba de hidratación que te ayudará a potenciar las propiedades de cada uno de ellos.
  • Exfolia la piel: Es importante que exfolies la piel 1 o 2 veces por semana. Así evitarás que los poros se obstruyan y los ingredientes activos podrán penetrar hasta las capas internas.
  • Conserva bien la elaboración: Al ser un producto natural y libre de conservantes, recuerda conservarlo en un frasco oscuro y opaco que evite que los ingredientes entren en contacto la luz o el aire. Recuerda que no suelen aguantar más de un mes.

Ahora que ya sabes cómo hacer un aceite corporal casero y cómo aprovecharlo al máximo, es hora de que elijas el más indicado y te pongas manos a la obra para conseguir crear tu propio cosmético. ¡Es muy fácil!

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